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Documento constitutivo del CENABI

Primera Declaración de Caracas 2001

Tomando en cuenta la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, la Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969, el Convenio de Asturias sobre Derechos Humanos en relación con la Biomedicina del Consejo de Europa de 1997, la Declaración Universal del Genoma Humano y de los Derechos Humanos de 1997, la Declaración de Manzanillo de 1996 (revisada en 1998), la Carta de Panamá de 2000, la Declaración Bioética de Gijón (Congreso Mundial de Bioética) de 2000.

Declaramos nuestra firme adhesión a los principios enunciados en estos documentos, nuestro compromiso con la defensa de la vida y de su calidad, nuestro compromiso con la defensa de la dignidad y la libertad humana y del respeto de los derechos humanos en todo el planeta, particularmente de las personas y los pueblos menos favorecidos en la actual distribución de los recursos.

Y basados en estas convicciones reclamamos el respeto a la dignidad y libertad del ser humano en cada persona y en cada pueblo-y a sus derechos fundamentales: civiles, políticos, económicos y culturales, lo que incluye el respeto a los derechos presentes y de las generaciones futuras y de toda la comunidad de los seres vivos y sus ecosistemas. Y para que esta reclamación fundamental se traduzca en realizaciones concretas.

Pedimos:
1. Que se promueva la enseñanza de la bioética en todos los niveles de la educación;
2. Que la ciencia y la tecnología en todas sus manifestaciones se pongan al servicio de toda la Humanidad, en particular de las personas, colectivos y pueblos menos favorecidos en la actual distribución de la información, los conocimientos, los recursos y el poder, sin discriminación alguna por razón de género, raza o convicciones;
3. Que se propicie una información adecuada y el debate, tanto en el nivel especializado como en el público, sobre los aspectos bioéticos de las innovaciones y aplicaciones en las ciencias y en la tecnología; Deberán recibir atención prioritaria los asuntos que más afectan la vida cotidiana de los ciudadanos. Todos deben tener la posibilidad real de expresar su opinión.
4. Que los Estados propicien la creación de Comités Nacionales de Bioética, que velen por la dimensión ética del desarrollo y usos de la ciencia, la tecnología y las prestaciones sociales, en particular las relativas a la salud. Dichos Comités deben ser interdisciplinarios, independientes y plurales, de tal manera que sean representativos de las competencias necesarias para el análisis de los problemas bioéticos y de las tradiciones morales del país;
5. Que la utilización de las biociencias y sus tecnologías tenga en cuenta sus implicaciones para el presente, así como para las generaciones humanas futuras, la biodiversidad y el medio ambiente;
6. Que cada Estado reconozca y garantice de manera efectiva el derecho de todos los ciudadanos a unas prestaciones de salud de calidad;
7. Fomentar en el seno de nuestras sociedades el más amplio espíritu de solidaridad y justicia social, que posibilite el acceso equitativo a los servicios que garanticen un nivel de vida aceptable para todas las personas.

Aprobado por unanimidad en Caracas, en la sesión de clausura del I Congreso Venezolano de Bioética y I Congreso Iberoamericano de Bioética del día 9 de febrero de 2001.

Segunda declaración de Caracas 2008

Teniendo en cuenta:
· La Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948.

· La Declaración de Helsinki (1964 y sucesivas revisiones).
· La Convención Americana sobre Derechos Humanos de 1969.
· Las Declaraciones de la Cumbre de la Tierra en Río de Janeiro de 1992.
· El Convenio de Asturias sobre Derechos Humanos en relación con la Biomedicina del Consejo de Europa de 1997.

· La Declaración del Genoma Humano y los Derechos Humanos de 1997.
· La Declaración de Manzanillo de 1996 (Buenos Aires de 1998).
· La Declaración del Milenio de 2000.
· La Declaración Bioética de Gijón de 2000 (I Congreso Mundial de Bioética).
· La Declaración de Caracas Bioética 2001.
· La Declaración Compromiso sobre la Dignidad de 2002 (II Congreso Mundial de Bioética)
· Normas del Consejo de Organizaciones Internacionales de las Ciencias Médicas (CIOMS) 2002
· La Declaración de Bioética sobre Derechos Humanos de 2005.
· Las demás Declaraciones de la UNESCO.
· El 1er y 2° Protocolo de Kyoto de 2001 y 2008.
· Las diversas normas de Buena Práctica Clínica, de Investigación y Producción.

Ratificamos:

· Nuestro compromiso con los principios enunciados en los documentos anteriores.
· Nuestro compromiso en la defensa de la vida su calidad y su sentido existencial, tanto de las generaciones presentes como de las futuras.
· Nuestro compromiso con la defensa de la dignidad y las libertades humanas, el respeto de los Derechos Humanos en todo el planeta, particularmente de las personas más vulnerables.
· Nuestro compromiso con la búsqueda de la justicia y la solidaridad.

Solicitamos:

1. Que se promueva la enseñanza de la bioética en todos los niveles de la educación formal e informal, como lo recomienda la UNESCO.
2. Que se incorpore la bioética como un eje transversal del currículo en las diversas carreras universitarias.
3. Que se desarrolle una red de investigación y docencia en bioética a nivel nacional e internacional.
4. Que se propicie la interacción y el diálogo entre ciudadanos, profesionales y responsables políticos para la toma de decisiones bioéticas en los lineamientos estratégicos del Estado.
5. Que los Estados favorezcan la creación y continuidad de las Comisiones Autónomas Nacionales de Bioética.
6. Que se incrementen los Comités de Bioética acreditados en las diversas instituciones de asistencia hospitalaria, educación superior e investigación científica.
7. Que los miembros de los comités de bioética reúnan competencias en bioética acreditadas formalmente.
8. Que la aplicación de las ciencias y las tecnologías tenga en cuenta sus implicaciones éticas sobre la biodiversidad y la bioseguridad, a la vez que garantice su seguridad.
9. Que se eleve a la Secretaría General de las Naciones Unidas, la propuesta de instituir el Día Internacional de la Bioética; por tratarse ésta, de una reflexión fundamental que tiene incidencia sobre toda la humanidad.

Aprobado por unanimidad en Caracas, en la sesión de clausura del II Congreso Venezolano de Bioética y II Congreso Iberoamericano de Bioética del viernes primero de agosto de 2008.